Una enfermedad puede cambiar muchas cosas en un niño(a), pero también las puede fortalecer. El niño con cáncer pasa por un proceso muy difícil, son varios años de tratamiento que ocasionan trauma psicológico; las puyadas, tratamientos, cambio generalizado en la rutina diaria. Al inicio del diagnóstico, el impacto es tan grande que puede entrar en “shock”, su mente se bloquea y se dificulta la comprensión.

¿Qué hacer?
Decirle siempre la verdad, para evitar correr su imaginación y que lo llene de temores que puedan ser difíciles de tratar

¿Qué decir?
Depende de la edad del niño. Lo importante es hacerlo con amor y honestidad.

Comunicación: Debe ser constante, durante y después del tratamiento. A medida que avanza el tratamiento hará preguntas más complejas que deben ser contestadas.

¿Por qué a mí?
Se le debe decir con toda honestidad que nadie tiene la culpa de lo que le pasa, ni los expertos conocer por qué se desarrolló el cáncer.

¿Me pondré bien?
Dígale que se está haciendo todo lo posible para curarlo. La quimioterapia, radioterapia y demás tratamientos lo van a ayudar, pero necesitamos que ponga de su parte.

Explíquele el tratamiento: Debe saber el tratamiento a seguir, los efectos que puede causar y lo que se puede hacer para contrarrestarlo. Hay muchos tipos de cáncer y no en todos los cuerpos se comportan igual.

Pérdida del cabello: Momento muy difícil para el niño(a) y la familia, la reacción va a depender de la edad, sobretodo de la reacción de los padres. Animarlo, estimularlo, mirarlo con optimismo es lo mejor, no sentir lástima. Recuerda que el cabello vuelve a salir y mucho más bonito.

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